Un hito histórico con chasis de doble caída, transmisión Multi-Range de 4 marchas y capacidad probada de crucero a más de 80 mph. Mantenido con estándares de máxima pureza mecánica.
Doble rueda de auxilio empotrada en las aletas delanteras con espejos retrovisores cromados de abrazadera y parabrisas abatible.
Hacia finales de 1929, Walter P. Chrysler encargó a su afamado trío de ingenieros de élite —Fred Zeder, Owen Skelton y Carl Breer— la creación de un automóvil capaz de humillar a los modelos de Packard y Cadillac no mediante ostentación vacía, sino a través de una superioridad de ingeniería categórica.
El resultado fue el Chrysler Series 77 Roadster: un pura sangre dotado de centro de gravedad bajo, chasis con travesaños reforzados contra la torsión, y una relación de compresión optimizada que le permitió disputar los eventos de resistencia más célebres de Europa.
La Serie 77 consolidó la leyenda de Chrysler en pruebas continentales de velocidad extrema, superando a vehículos de cubicajes notablemente más grandes gracias a su estabilidad en virajes.
Equipado con amortiguador de vibraciones torsionales en el frente del cigüeñal y pistones de aleación ligera de aluminio, garantizando suavidad sedosa a más de 3,200 revoluciones.
Mientras la competencia continuaba usando varillaje propenso a agarrotamientos, Chrysler incorporó frenos hidráulicos sellados que operan con perfecta ecualización de presión.
Un biplaza convertible deportivo con asiento escamoteable de apertura asistida en cuero marrón de primera flor y compuerta con cerradura para bolsas de golf de época.
Tolerancias milimétricas verificadas tras la restauración completa de la unidad motriz, sistema de alimentación Stromberg y árbol de transmisión balanceado.
Active el arranque del motor para escuchar la sincronía de encendido a 600 RPM en ralentí, reproduciendo el característico sonido grave de los bloques de fundición con silenciador de cámara única.
Equilibrio visual perfecto gracias al chasis de caída rebajada diseñado en Detroit.
Detalles originales de acabado de fábrica con herrajes tratados térmicamente.
Montaje de 6 ruedas completas (incluyendo los dos auxilares en aletas frontales).
Velocímetro de tambor rodante funcional y manómetros en tipografía clásica.
Apertura con resorte equilibrador para despliegue sin esfuerzo físico.
Conducción confortable a cielo abierto sin turbulencias molestas en el cockpit.
Adquirido originalmente por un acaudalado industrial automotriz en Michigan, registrado con la opción de ruedas de alambre cromadas y faros adicionales de niebla Pilot-Ray.
Almacenado como pieza de exhibición estática en un museo privado de Ohio, preservando intactos todos los componentes mecánicos clave de números coincidentes.
Más de 2,200 horas de artesanos certificados: rectificación del motor 4.4L, tapizado en pieles teñidas según muestrario Chrysler de 1930 y sustitución de toda la tubería hidráulica de frenos por cobre-níquel.
Apto para participar en el Concorso d'Eleganza Villa d'Este, Amelia Island y rallys de regularidad de larga distancia. Título de propiedad libre de gravámenes.
Para preservar el anonimato de las partes y salvaguardar la plusvalía histórica de la unidad, este 1930 Chrysler 77 Roadster se comercializa exclusivamente mediante pliego privado y acuerdo de confidencialidad (NDA).
Ofertas aceptadas al contado vía cuenta de depósito en garantía (Escrow legal internacional).